![]() |
   | ![]()
Es bueno ver el mundo como si fuera un sueño. Si tienes una pesadilla, te despiertas y te dices que sólo ha sido un sueño. Con el sol en movimiento, brillando en cada objeto, abiertos a resplandecer por sí mismos, desprendiendo una energía que se ofrece bondadosa a cualquiera que la vea, inicia el ser su marcha por las calles, plazas y pueblos sin sello en el pecho y sin un destino al cual llegar. Puertas, ventanas, balcones, garajes, tiendas… olores, sabores y colores que se derraman por doquier esperando a ser captados por quien pretenda degustarlos. Con un retroceso en el tiempo que hace dudar y perder el horizonte, se vuelve al sueño, al juego, a la infancia para recobrar el sentido y darse cuenta de la realidad, del futuro, de la esperanza. Dicen que el mundo en el que vivimos no es muy distinto de esto. |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |